Os escribo de vuelta ya en "casa" (Melbourne, que es ahora como mi segundo hogar :-D). Me quedó pendiente contaros los últimos acontecimientos de mi estancia en Sydney, en particular el sábado que tuve el día entero a mi libre disposición. Voy a ello...aunque seré breve ;-).
Día 42 (Sábado 15/12/2007): La mañana del sábado fue bastante entretenida. Tenía tickets para subir a la Sydney Tower y para el acuario de Sydney. Intentando evitar encontrarme con mucha gente (a pesar de su precio excesivo, $26, son muchas las personas que visitan cada día la Torre de Sydney para acceder a las mejores vistas de la ciudad y parte del estado de New South Wales), salí de la residencia a eso de las 9 de la mañana (a esto ayudó también que sonara la alarma anti-incendios del edificio por más de 15 minutos a las 7.45...), para llegar al centro a eso de las 9.30. Como había previsto, no había mucha gente y tuve acceso privilegiado a las mejores vistas desde ese lugar...fotos a continuación...
St Mary's Cathedral y Archibald Memorial Fountain desde la Sydney Tower
Sydney Harbour Bridge y (un poco de la) Sydney Opera House desde la Sydney Tower
Desembocadura del rio que divide la ciudad de Sydney desde la Sydney Tower
Después de la Sydney Tower vino el turno del acuario de Sydney. Ingo, un compañero alemán del centro de investigación en Melbourne, me lo había recomendado y, ciertamente, el lugar no me defraudó. El acuario es bastante grande y está dividido en distintas zonas. Entre los elementos más pinturescos del lugar...
Leones marinos
y Tiburones
Fue bastante espectacular ver pasar a pocos centrimetros de mi tiburones que me doblaban el tamaño. Además, en el acuario había una zona que era como una sala de cine. Te sentabas, y en lugar de la pantalla encontrabas una cristalera gigante a través de la que podías ver los peces al otro lado (tortugas gigantes, tiburones, mantas, etc).
Ya por la tarde hice lo que había estado esperando durante toda la semana...ir a la Bondi Beach. Es una de las más populares de Sydney, y ahora sé por qué...¡que maravilla de playa! Ir allí fue una experiencia nueva para mi, porque las olas que llegaban a la playa eran gigantescas y había un montón de gente haciendo surfing. Además, y también debido a la violencia de las olas, los salvavidas habían colocado en la arena dos postes que representaban el límite que no se debía traspasar de aquellos valientes que decidieran meterse en el agua...y no eran pocos. En las dos o tres horas que estuve allí, vi a los salvavidas sacando del agua a tres o cuatro personas que estaban teniendo problemas. Incluyo una foto del lugar.
Bondi Beach
Mañana, con más tiempo, contaré la vuelta a Melbourne y mis últimos días en el lugar.
Un saludo,
Paco.

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