Hola a todos,
Primero de todo, creo que es una obligación por mi parte el disculparme ante mis fieles lectores por mi larga e inexcusable ausencia. Desde mi vuelta a España por una razón u otra no he podido actualizar el blog, por lo que estoy muy arrepentido. Hoy voy a comentar brevemente lo que fueron mis últimos dos días en Melbourne, Domingo 23 y Lunes 24 de Diciembre. En próximas entradas hablaré de mi nuevo despacho ( :-D ), pondré algunas fotos de la época de navidad y año nuevo y comentaré algunas novedades.
Como había adelantado en la entrada anterior, fechada a Sábado 22 de Diciembre, el Domingo continuó el tiempo con signo cambiante, pero con unas temperaturas inferiores a las esperadas. Los planes de visita a "The Grampians" y de último paseo por la playa tuvieron que ser, por tanto, abortados. Dado que me quedaban muchos presentes por comprar, aproveché el día para ir nuevamente de tiendas por el centro de la ciudad. Me lo tomé con bastante tranquilidad, iba tienda por tienda comprobando los precios de las cosas que tenía en mente comprar para intentar dar con aquella tienda que tuviera una mejor oferta. Al final del día había recorrido 4 veces la calle de las tiendas de souvenirs (Swanston Street) y no había comprado ni la mitad de las cosas que tenía previsto. Por la tarde noche empecé a preparar la maleta y me acosté no muy tarde con una sonrisa en la cara...¡sólo me separaban unas horas de mi ansiada vuelta!
El lunes por la mañana no muy temprano volví al centro para terminar de hacer las compras. En la cabeza tenía ya muy claro las tiendas que quería visitar y las cosas que quería comprar, y en mi bolsillo llevaba los $100 de la fianza que me había devuelto Denise. Aproveché también el día para comer por última vez en un restaurante turco-italiano que había visitado varias veces antes y que servía unos spaguetti a la carbonara exquisitos. No tardé mucho en volver a casa después de comer, ya que tenía que terminar de preparar la maleta y organizarlo todo. A las 6 tenía que estar en la zona de St. Kilda, enfrente a una "Base Backpackers" (un albergue juvenil para "mochileros", una manera muy típica de viajara por esos lares). Denise se prestó muy amablemente a llevarme al lugar en coche y se despidió ofreciéndome un surtido de chocolates para el viaje. Yo le agradecí "los servicios prestados" y me puse a esperar al minibus que me debía recoger. No tardó mucho en llegar y la despedida de Melbourne no pudo ser mejor. El tiempo había mejorado durante el lunes, el cielo estaba despejado y el sol brillando. Estaba atardeciendo en St. Kilda, de forma que el recorrido con el minibus a lo largo de toda la costa fue muy agradable. Se podía ver el sol escondiéndose poco a poco por entre las olas de la bahía de Port Phillip.
La espera en el aeropuerto fue bastante pesada. El vuelo estaba previsto para las 23.59 del 24 de Diciembre (Nochebuena), pero a las 00.30 del 25 estábamos todavía esperando en la puerta de embarque. Finalmente, y tras una hora de retraso, salimos rumbo a Hong-Kong. Yo quería empezar a acostumbrarme al horario centroeuropeo lo antes posible de forma que decidí no dormir durante ese trayecto. Vi varias películas y aguanté estoicamente hasta llegar a Hong-Kong a eso de las 7 de la mañana (hora de Melbourne). Una hora más tarde, después de repostar, salimos rumbo a Londrés. Ya habían dado las 12 de la noche en España y yo estaba muerto, así que intenté dormir un rato. No pude hacerlo por más de 3 horas, porque la gente a mi alrededor ya había dormido y daban bastante follón. A las 13 horas, hora local inglesa, llegué a Londres, tres horas más tarde salía para Madrid (donde ya empecé a poder respirar mejor :-D) y, finalmente, a las 23 horas hora local llegue al aeropuerto de Alicante donde me estaban esperando mis padres y mi novia...¡por fin en casa!
Un saludo,
Paco.
martes, 29 de enero de 2008
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